Encantados con la escuela. Lo que más nos llamó la atención en un principio fue su zona exterior, donde los peques se lo pasan genial jugando en la arena, en los columpios, explorando al aire libre y con un entorno muy tranquilo. Y el hecho de que tenga cocina donde hacen comida casera cada día es un plus.

Todo el personal es muy bueno en su trabajo, transmiten mucha cercanía, cariño y profesionalidad, y hacen un seguimiento personalizado de cada niño siguiendo su ritmo.

Además, tienen huerto donde varias veces durante el curso se puede participar en su plantación / cuidado, y un proyecto anual que se va desarrollando a lo largo del curso, siguiendo una temática específica cada año (historia, ciencia, etc.).

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